Esta pareja de apliques policromados, con intrincados diseños de hojas doradas, de origen francés y con un elaborado trabajo manual que los convierten en una pieza artesanal única.
Nos gustan por su belleza sutil y autenticidad, que representa la esencia de lo que consideramos lujo inesperado.
Son perfectos para adornar pasillos, salones o habitaciones, otorgando un toque de sofisticación natural y atemporal.